Ojo…..
Hace unos días acompañé a mi esposa y a mi hija a Plaza Galerías. Ellas iban decididas a encontrar ropa para el gimnasio y, como suele pasar en esas expediciones, entendí muy rápido que mi papel consistía únicamente en esperar. Empecé a caminar sin rumbo, dando vueltas por la plaza, hasta que terminé frente a la pista de hielo. Me recargué en un b…




