Ojo…..
Tu experiencia no te protege de la IA
Hay algo curioso que nos pasa a los que llevamos muchos años trabajando: confundimos experiencia con vigencia.
Como hemos vivido varias modas, crisis, consultores que llegaron con “la gran transformación” y tecnologías que supuestamente iban a cambiarlo todo, desarrollamos cierto callo. Ya no corremos detrás de cada cosa nueva que aparece.
Y eso, en principio, es bueno.
El problema empieza cuando ese callo se convierte en resistencia y usamos nuestros años de experiencia como argumento para no aprender algo que ya está cambiando la manera en que trabaja nuestra gente.
Eso es justamente lo que está pasando con la inteligencia artificial.
No necesitas convertirte en programador, aprenderte todos los modelos ni subirte a cada moda de LinkedIn. Pero sí necesitas entender qué puede hacer la IA, qué todavía no puede hacer y, sobre todo, qué está cambiando en el trabajo que tú diriges.
Porque quizá el mayor riesgo para los líderes con experiencia no sea que la IA nos reemplace.
Es que sigamos dirigiendo un mundo que ya cambió como si todavía funcionara igual.
El señor del pase impreso
Hace algunos años era perfectamente normal llegar al aeropuerto con una pequeña carpeta.
Pase de abordar impreso. Reservación del hotel impresa. Confirmación del coche impresa. Si eras muy precavido, hasta el correo donde te confirmaban la reservación.
Yo lo hice.
Y seguramente tú también.
Después apareció la posibilidad de llevar el pase de abordar en el celular y muchos desconfiamos.
“¿Y si no hay señal?”
“¿Y si se queda sin batería?”
“Yo prefiero traer mi papel.”
No era una posición absurda. El papel había funcionado toda la vida y conocíamos perfectamente cómo usarlo.
Hasta que poco a poco dejamos de imprimir.
No hubo un gran momento de iluminación. Nadie llegó a nuestra casa a romper la impresora. Simplemente descubrimos que había otra manera de hacer las cosas y aprendimos a usarla.
Hoy, si en la fila del aeropuerto veo a alguien con su pase impreso, no pasa absolutamente nada. Va a llegar al mismo avión que yo.
Pero imagina que esa persona además se voltea y te dice orgullosa:
—Yo no uso esas cosas del celular. Tengo treinta años de experiencia viajando.
Ahí cambia la historia.
Porque una cosa es preferir el papel y otra muy distinta es convertir tu experiencia pasada en una razón para no entender el presente.
Y tengo la sospecha de que con la inteligencia artificial estamos haciendo exactamente lo mismo.
“Eso es para los jóvenes”
Escucho a muchos directivos decir cosas como:
“Yo no necesito ChatGPT.”
“Que lo vea Marketing.”
“Eso es para los chavos.”
“Yo llevo treinta años haciendo esto.”
Y curiosamente, los treinta años se convierten en el argumento.
Cuando deberían ser exactamente lo contrario.
Hace unos días leí un artículo de Stanford Graduate School of Business dirigido precisamente a ejecutivos senior. Su mensaje me pareció bastante sensato: un líder no necesita dominar los detalles técnicos de la inteligencia artificial, pero sí entender sus posibilidades, sus límites y dónde puede generar valor en el negocio.
Porque la IA ya no es solamente un tema del departamento de tecnología. Está entrando en operaciones, marketing, finanzas, recursos humanos y, por supuesto, en la manera en que las personas toman decisiones y hacen su trabajo. (Escuela de Negocios de Stanford)
Y ahí está la parte que a mí me interesa.
No necesitas saber cómo funciona el motor para conducir un coche, pero sería bastante difícil dirigir una empresa de transporte sin entender qué pueden hacer los coches.
Con la IA pasa algo parecido.
Como director, mi trabajo no debería ser competir con el muchacho de 24 años para ver quién escribe el mejor prompt. Mi trabajo debería ser hacer mejores preguntas:
¿Dónde nos puede ayudar realmente?
¿Qué estamos haciendo hoy de una manera que ya no tiene sentido?
¿Qué decisiones jamás deberíamos entregarle?
¿Qué información estamos poniendo en riesgo?
¿Quién responde cuando se equivoca?
¿Y qué capacidades necesita desarrollar mi gente ahora que una parte del trabajo puede hacerse diferente?
Eso es liderazgo.
Stanford lo plantea alrededor de tres terrenos bastante simples: estrategia, gobierno y riesgo. No adoptar IA porque está de moda, sino entender dónde sirve al negocio, bajo qué reglas debe utilizarse y qué puede salir mal. (Escuela de Negocios de Stanford)
Y aquí aparece nuestra incomodidad.
Durante muchos años nuestra experiencia nos daba una ventaja enorme. Habíamos visto más clientes, cometido más errores, vivido más crisis y tomado más decisiones.
Eso sigue valiendo muchísimo.
Pero la experiencia tiene una pequeña trampa: te ayuda a reconocer patrones del pasado y, si no tienes cuidado, también puede hacerte defenderlos.
Por eso un Líder Incómodo no corre detrás de cada juguete nuevo, pero tampoco se esconde detrás de sus canas.
Explora.
Pregunta.
Prueba.
Se equivoca en pequeño.
Aprende suficiente para tener criterio.
Y después decide.
Eso es algo que quiero provocar también en el Programa EJECUTIVO “LIDERAZGO INCÓMODO” : un espacio donde quienes ya tenemos experiencia podamos incomodarnos sin necesidad de poner en riesgo el negocio; cuestionar lo que sabemos, experimentar con nuevas formas de trabajar y salir con mejor criterio, no simplemente con otra herramienta de moda.
Porque quizá ese sea uno de los trabajos más importantes del líder que viene:
No saber más que todos, sino evitar que todo lo que sabe le impida aprender lo siguiente.
La inteligencia artificial seguramente va a cambiar muchísimo en los próximos años. Algunas herramientas que hoy parecen espectaculares desaparecerán y muchas de las promesas actuales probablemente resultarán exageradas.
Pero eso no nos da permiso para ignorarla.
Nos obliga a entenderla.
No tienes que amar la nueva herramienta.
Tienes que entender el mundo en el que ahora estás liderando.
Pero bueno… siempre puedes imprimir este newsletter, archivarlo en una carpeta y esperar a que pase la moda.
Los jurásicos también somos muy buenos conservando papel. 🦖
PD: Si tu argumento para no aprender IA empieza con “yo llevo 30 años…”, cuidado.
Probablemente estás a tres frases de explicar por qué el pase de abordar impreso es más confiable.
Mario
y recuerda “ Ser incómodo es el nuevo Liderazgo”
Una invitación para quienes saben mucho… pero no quieren convertirse en influencers
En las próximas semanas voy a hacer algo que llevaba tiempo queriendo probar en Mérida y Ciudad de México.
Será un encuentro gratuito para empresarios, ejecutivos, consultores y profesionales que tienen experiencia real, saben que podrían convertirla en nuevas oportunidades de negocio, pero no tienen ninguna intención de convertirse en influencers ni de vivir persiguiendo algoritmos.
Quiero hablar precisamente de esto: cómo transformar experiencia en reputación, cómo construir autoridad alrededor de aquello que realmente sabes y cómo hacer que esa reputación empiece a abrir conversaciones, relaciones y negocios.
Si te reconociste en alguna parte de esta columna, probablemente eres exactamente la persona para la que estoy preparando este encuentro.
No necesitas una audiencia enorme.
Necesitas que las personas correctas sepan por qué deberían pensar en ti.




